domingo, 25 de enero de 2015

SI TE GUSTA LA LECHE, BEBE LECHE.




Si te gusta la leche, bebe leche, ¿por qué no?. ¿Te han dicho que en la naturaleza ninguna especie sigue tomándola cuando finaliza la lactancia materna?.  Te han contado la historia  a medias.

Vamos por partes. La leche es un alimento complejo que contiene muchas sustancias. Por un lado está la caseína que es una proteína de alto valor biológico, es decir, la asimilamos bien y la utilizamos para construir nuestras propias proteínas. Es una fuente importante de vitaminas y sales minerales,  y en el caso de la entera, también contiene grasa. Y por último, está el azúcar de la leche, que se llama lactosa. Como vemos es un alimento como otro cualquiera, solo que en el caso de las crías es el idóneo para su desarrollo en los primeros meses de vida.

Los humanos la utilizamos como alimento desde hace miles de años. Nuestra especie ha consumido leche de vaca, cabra, oveja, búfala, yak …. Al principio solo la podían tomar los niños porque a medida que éstos crecían empezaban a rechazarla por las molestias gastrointestinales que sufrían.

¿Qué produce estas molestias?. La lactosa es una sustancia que debe ser digerida, es decir, dividida en sus componentes: glucosa y galactosa. La glucosa y la galactosa se asimilan sin dificultades.  La digestión de la lactosa corre a cargo de la lactasa que es una enzima (proteína) que segrega el intestino delgado. Si no se segrega suficiente lactasa, la lactosa pasa al intestino grueso y allí, las bacterias la utilizan como alimento y después de comer…ya se sabe. Los productos que “defecan” las bacterias son gases y sustancias que provocan el malestar que conocen todas las personas que sufren de intolerancia a la lactosa.
Lo normal es que la lactasa deje de fabricarse cuando nos hacemos adultos.

¿No te pasa nada cuando bebes leche? Enhorabuena. Eres portador de una mutación que te permite seguir fabricando lactasa a pesar de que ya no eres lactante. La mayor parte de la población mundial no cuenta con esta ventaja, y tal vez sea la causa de que en las zonas donde no abunda esta mutación, sus sociedades hayan tenido dificultades para desarrollarse, hablamos de Centroamérica, Sudamérica, África y Asia. En Europa, cuando éramos agricultores-recolectores, si fallaba la cosecha, podíamos alimentarnos de la leche de nuestros animales y por tanto sobrevivir a las hambrunas.

Mi recomendación: Bebe leche desnatada enriquecida en vitaminas A y D, una o dos veces al día. Si eres intolerante elige la leche sin lactosa.

Para saber más: http://www.lactosa.org (Asociación de Intolerantes a la Lactosa).