martes, 7 de abril de 2015

PESCADO Y MERCURIO. LO QUE HAY QUE SABER.



Según la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), si un niño de 25 kg  comiera 75 g de pescado con 0,5 mg/kg  de metilmercurio (MeHg), no debería volver a comer pescado hasta una semana después, y según la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA), hasta dos semanas después.

El MeHg se absorbe casi en su totalidad, pasa a la sangre y se distribuye por todo el organismo. También llega a la placenta, y por tanto, al feto.

He empezado poniendo el ejemplo del niño y pongo el énfasis en lo referente a la placenta porque los niños y los fetos son los más vulnerables a los efectos del mercurio.

¿Cómo puede saberse el efecto que causa el MeHg en la salud?.
En parte por intoxicaciones ocasionadas por accidentes como el ocurrido en Minamata (Japón). En los años 50 una empresa petroquímica realizó vertidos de mercurio al mar, contaminando el pescado y el marisco de la zona.
En principio, se desconocía el origen de los síntomas y tuvieron que pasar más de diez para que las autoridades reconocieran que no era una enfermedad contagiosa sino una intoxicación por MeHg.
Se contabilizaron cientos de muertes y problemas de salud de diferente índole. Las mujeres embarazadas afectadas dieron a luz niños con un cuadro similar al de una parálisis cerebral grave, con retraso en el desarrollo, ceguera, sordera, alteraciones del tono muscular y de los reflejos.
Cuando la toxicidad es menor se ve alterada la memoria, el lenguaje, la atención y las habilidades verbales, entre otras funciones neurológicas.

Si se mide la concentración de MeHg en el cordón umbilical se observa que existe relación entre este y el peso al nacer, la prematuridad, alteraciones de la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial e inflamación sistémica.

No hace falta continuar porque la pregunta ahora es: ¿se encuentran en riesgo los niños españoles?.
Contamos con varios estudios cuyo objetivo es determinar el nivel de MeHg en el cuerpo de los niños. Se han encontrado valores muy dispares ya que depende de la cantidad de pescado consumido y de la concentración de MeHg en este, ya que la fuente principal de contaminación es el pescado y el marisco. En un estudio realizado en la Comunidad de Madrid se determinó que casi un 19 % de los niños tenían una concentración de MeHg en sangre superior a 5,8 microg/l, que es el límite establecido por la EPA.

¿Qué dicen las autoridades españolas?
En el año 2011 se hicieron las siguientes recomendaciones (pueden consultarse en la web de la AESAN (Agencia Española de Seguridad Alimentaria)):

Pescados
Mujeres en edad fértil
embarazadas o en período de
lactancia
Niños <3 años
Niños 3-12 años
Pez espada
Tiburón
Atún rojo*
Lucio
Evitar su consumo
Evitar su consumo
Limitar a 50 gr/semana o
100 gr/2 semanas
(no consumir ningún otro de los
pescados de esta categoría en la
misma semana)
Atún rojo*: Thunnus Thynnus

¿Conoce la población estas recomendaciones? La respuesta la podemos encontrar en nuestro entorno, por mi parte, si tengo que basarme en lo que veo en la consulta, charlas o cursos, tengo que decir que no.

Desde mi punto de vista, la difusión que se ha hecho de esta alerta alimentaria es totalmente insuficiente, y en cuanto a la propia recomendación, tal vez también, porque aprecio ciertas discrepancias entre las agencias de seguridad alimentaria y los expertos.

Se acaba de publicar un documento en el que han intervenido doce grupos diferentes entre sociedades y asociaciones científicas y profesionales (hablamos de centenares de aportaciones diferentes que se han consensuado para publicar el mencionado documento).

Las conclusiones a las que se puede llegar, teniendo en cuenta este documento de consenso y las declaraciones de la AESAN, son:

1. La mayoría de pescados contiene MeHg.

2. Algunos de los más contaminados se cuentan entre los preferidos por los niños.

3. Debemos conocer el contenido de MeHg del pescado para hacer una elección adecuada de las especies a consumir. No olvidemos que NO DEBEMOS DEJAR DE COMER PESCADO ya que el bajo consumo de este se asocia con problemas en el desarrollo del feto y de los niños, así como con muchas patologías en la edad adulta. De hecho, la AESAN considera que es mayor el riesgo por consumir poco pescado que el provocado por el MeHg contenido en este.

4. Se mantiene la recomendación de consumir pescado, al menos dos veces por semana.

5. Cada ración será de 125 g en el caso de adultos y menor (70 g) si se trata de niños.

6. Se deben consumir pescados pequeños y de corta edad (o que vivan poco). Por ejemplo, es mejor consumir pescadilla o merluza menor de 2 kg que las de mayor tamaño.

7. En cuanto al atún enlatado, que es de consumo bastante frecuente, como es difícil conocer la especie concreta, debería cambiarse por caballa o sardina, que lleva mucho menos MeHg.

8. La EFSA ha establecido que el consumo de alrededor de 1-2 porciones de pescado/marisco por semana y hasta 3-4 porciones por semana durante el embarazo se ha asociado con mejores resultados funcionales del neurodesarrollo en los niños en comparación con la ausencia de consumo. Estas cantidades también producen menor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiaca coronaria en adultos y son compatibles con las ingestas y las recomendaciones actuales en la mayoría de los países europeos considerados.

9. La principal conclusión de la EFSA, tras una evaluación concluida este mismo año, considera que la limitación del consumo de especies con un alto contenido de MeHg es la manera más eficaz de alcanzar los beneficios para la salud por el consumo de pescado, mientras que se minimiza el riesgo que entraña una exposición excesiva por MeHg.

10. La cantidad de MeHg que como máximo debe consumirse en una semana es de 0,5-1,3 microg/kg de peso corporal (depende de la agencia consultada).

El documento de consenso nombrado más arriba considera que debe hacerse:

Consumo escaso (máximo 1 vez/semana) de las siguientes especies (Concentración media aproximada de mercurio en pescados: 0,35 -0,50 mg/kg):

• Atún patudo (Thunnus obesus) (Procedencia: Índico)
• Besugo (Pagellus bogaraveo)
Merluza (Merluccius merluccius) (Procedencia: Mediterráneo)
Rape (Lophius species) (Procedencia: Mediterráneo)
• Salmonete de roca (Mullus surmuletus)
• Cigala (Nephrops norvegicus)
• Gamba roja (Aristeus antenatus)

Consumo esporádico en adultos (máximo 1-2 veces al mes). Evitar en mujeres embarazadas, en periodo de lactancia y en niños hasta los 14 años (Concentración media aproximada de mercurio en pescados: 0,60-1 mg/kg):

•  Atún patudo (Thunnus obesus) (Procedencia: Atlántico)
.  Lucio (Esox lucius)
•  Marlin (Makaira species)
•  Marrajo (Isurus oxyrinchus)
•  Pez espada o emperador (Xiphias gladius)
•  Pintarroja (Scyliorhinus canicula)
•  Reloj (Hoplostethus mediterraneus)
•  Tiburón (Carcharhinus species)
•  Tintorera (Prionace glauca)
•  Atún rojo (Thunnus thynnus)
•  Cazón (Galeorhinus galeus)
•  Fletán (Hippoglossus hippoglossus) (existe otra especie de Fletán con menor contenido en MeHg)

Los pescados conocidos en España como Panga y Perca no se encuentran en este listado, es decir, tampoco están en el grupo de pescados con bajo contenido en MeHg.
En cuanto lo sepa lo añadiré.

Mi recomendación: Hay que consumir 2-3 raciones de pescado a la semana a razón de 125 g/ración. Una de ellas debe ser pescado graso o azul. La elección de las especies y la frecuencia de consumo debe hacerse teniendo en cuenta el listado anterior.
Para saber más: Nutr Hosp. 2015;31(1):16-31.